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sábado, 17 de mayo de 2014

16 semanas tiene mi amor.

Lo acabo de comprobar en el calendario. Al hacerlo me he imaginado a muchas madres españolas mirando la fecha nada más salir del paritorio.



16 semanas.

Hace 16 semanas que nació Elías.

No es un recién nacido ya. Ahora es un bebote que empieza a reírse a carcajadas, a seguirte con la mirada por toda la habitación, que trata de coger cosas, que se va fijando en todo lo que ve cuando va de paseo en su carrito, que empieza a interactuar con su hermana mayor, que mueve brazos y piernas de alegría cuando ve algo que le gusta o le llama la atención, que sigue alimentándose sólo de leche...

Y en éste país en el que vivimos pretenden que mañana su madre le deje con algún familiar o en una guardería durante 8 horas (y me quedo corta).

En nuestro caso, ya fue bastante duro que Papá 2.0 se tuviera que volver a la oficina a los 15 días de ser padre, al menos con la tranquilidad de que los peques estaban con su madre y tenemos a nuestro alrededor una buena tribu para echar una mano.

Sé que antes los padres tenían 3 días y listo. Sé que los autónomos darían cualquier cosa por poder permitirse 15 días sin trabajar como tienen los trabajadores por cuenta ajena.

Pero yo no quiero separarme de mi bebote.

Me parece cruel y despiadado pedirle a una madre que se pierda las primeras carcajadas de su hijo, que tenga que hacer malabares para continuar con la lactancia, que tenga que confiar en la tribu o en la guardería para que cuiden de lo que más quiere.

España no es un mal país para ser padres. España es una mierda de país.

No me vale el argumento de "otros están peor que nosotros". No si defendemos a la familia. Las bajas de maternidad son ridículas. Las ayudas prácticamente inexistentes. Los horarios abusivos. Las reducciones de jornada un engaño.

Yo he tenido que mirar el calendario para comprobar que hoy hacía 16 semanas que nació Elías. Y eso es, básicamente, porque no tengo trabajo.

martes, 12 de junio de 2012

Metiéndome en varios jardines (de infancia) o "Kindergarten post"

Alejandra aún no anda. Se pone en pie, se agarra a las cosas, avanza un poco agarrada y gatea a la velocidad de la luz, los gatos la temen y las rodillas se le ponen negras. Pero aún no anda.Así que vamos al parque infantil en horario de pocas multitudes para que pueda ir a su ritmo agarrándose e interactuar con congéneres de su misma quinta. Pero a veces vamos en horario de tarde con las masas de niños, por aquello de que juegue con "las primas".

Esto que voy a contar me ha pasado varias veces...
Alejandra se va al suelo, llega un niño o niña más grande, le calza un pisotón en la mano más o menos inconscientemente y Alejandra llora.
Yo me acerco a consolarla un poco (tiene 14 meses).
La madre del otro viene y me dice "¿No va a la guardería, verdad?"...
Yo miro sonriente y respondo: No.
La madre me dice asintiendo con la cabeza: "Se nota"...

Y yo, que voy en son de paz me quedo con ganas de preguntar si es que a los niños de la guarde les curten a base de pisotones o qué... porque no termino de entender el razonamiento.

Además, desde que cumplió el año ya han sido varias "Señoras qué" las que me han preguntado si no la voy a "dejar unas horitas en la guarde"...

Soy muy fan de John Kimble...

El caso es que no, Alejandra no va a la guardería.

Somos de esa clase de padres que cree que es mejor que no vaya si no hay necesidad. Repito, tiene 14 meses. También creemos que con 14 meses sus padres somos los mejor cualificados para cuidarla y educarla. Además soy de esa clase de madres que cree que las guarderías no existirían si no tuviéramos la necesidad de dejar a los niños allí para ir a trabajar.

Así que, cuando nos planteamos formar una familia teníamos claro que trataríamos de ocuparnos personalmente del cuidado y educación de la peque todo el tiempo posible.

Conciliar la vida laboral y la familiar no creo que consista en hacer plazas públicas para todos los niños de 0 a 3 años. Ya lo dije cuando hablábamos de conciliación.

Alejandra fue muy buscada y llegó sin chequebebé cuando yo ya llevaba dos años en el paro. Para entonces nosotros teníamos ya un planteamiento vital muy claro. Es mejor vivir con menos que vivir para trabajar.

Puede que el hecho de que no nos embarcáramos en una hipoteca hace años nos haya ayudado a poder seguir con ese espíritu. Reconozco que muchos amigos se han visto muy ahogados con la crisis, el paro y una hipoteca que se llevaba más de la mitad de sus ingresos. Nosotros no somos de los que piensan que el alquiler sea "regalarle el dinero a otros". Gracias a vivir de alquiler vivimos donde queremos por mucho menos de lo que nos costaría la hipoteca de ésta misma casa. No somos ricos, es una cuestión de prioridades.

Yo ahora trabajo, doy tres clases a la semana. Las doy, principalmente, porque me gusta enseñar a los mayores, no porque me haga rica. También porque vivimos cerca de la Abuela 2.0 que se queda con ella hasta que Papá 2.0 la recoge al salir de trabajar.

Habría que hablar también aquí de los abuelos. Porque hacen una labor encomiable y creo que, siempre que no se abuse y no les suponga un esfuerzo, también les hace mucho bien estar con los nietos.

Surgía la noticia y la polémica el sábado hablando de Alemania, que anuncia una ayuda de 100€ al mes para los padres que no trabajen y tengan hijos en edad de ir a la guardería. Es una ayuda de risa que esconde el problema mayor de la necesidad de hacer más guarderías allí y que va en contra de la incorporación de la mujer al mercado laboral. Completamente de acuerdo.

Pero también pone de manifiesto el hecho de que las carreras profesionales no pueden hacer que pospongamos o que descuidemos la vida familiar y que no sólo las madres tenemos que implicarnos o "sacrificar" nuestros trabajos. Que las bajas maternales son de risa y las ayudas son nulas.

Entiendo la postura de los que creen que las guarderías están muy bien, que las lleva personal cualificado, que aprenden y socializan y están bien cuidados, que muchos niños comen mejor allí de lo que comerían en casa... Entiendo a los padres que llevan a sus hijos a la guardería, por trabajo, porque socialicen... magnífico.

Pero llevo mal a los que me miran raro y me dicen eso de "Se nota" porque yo no llevo a la mía, como si no aprendiera y no socializara, como si no la sacara de casa y la tuviera entre algodones... A veces pienso que me lo dicen para justificar su decisión. Yo no he pedido su opinión.

Por si alguno no lo sabe, en Finlandia a los niños se les escolariza a los 7 años y son los que mejores resultados sacan de toda Europa... muy mal no estarán en casa... pero sin irme tan lejos, yo empecé el cole con 4 años y tampoco he salido tan mal :-P

(Y Alejandra me está saliendo tan bien educada que hasta les dice adiós a los jugadores de la Eurocopa cuando se va a la cama...)

viernes, 10 de febrero de 2012

Fines de semana conciliadores...

Es difícil conciliar la vida familiar y la laboral cuando te toca irte de viaje de trabajo.

La empresa del Papá 2.0 es una empresa certificada como familiarmente responsable (efr). ¿Sabéis lo que es eso?. Pues eso suena muy bien y mola mucho en la pegatina de la cesta de Navidad y en el boli que le regalaron... pero si luego a él le mandan a reunirse todas las semanas fuera de casa, a nosotros nos viene a dar igual. Se agradece el lomo, pero casi que prefiero tener con quién cenármelo entre semana :-)

Es cierto que no son viajes largos, un par de días o tres, que no son lejos, dentro de España y alguno que otro fuera... pero a nosotros nos da igual porque Papá 2.0 no puede estar en casa para jugar, para ver a la peque avanzar en sus gateos, ni para que le ponga como una sopa chapoteando en la bañera. Y no sólo la peque le echa de menos, que una no es de corchopán :-)

Así que mal. Muy mal. Eso no hay Skype, ni Whatsapp, ni leches que lo arregle...

Y como todavía tiene uno que dar gracias de tener un trabajo con la que está cayendo, sólo cabe tratar de ponerse un poco serio, pedir a las empresas que se organicen un poco mejor, que además así ahorrarían mucho dinero, porque muchos viajes al final no sirven para gran cosa y lo mismo se podría haber hecho con unas llamadas de teléfono...

Organización, organización... que para eso sí sirve el Skype, el e-mail...

Y el fin de semana que no me lo toque nadie. Tengo mil millones de planes, o ninguno. Pero lo quiero todo para nosotros. ¡Hay que aprovecharlo!











Y leo justo ahora lo que escribe Un padre en reducción de jornada para padres viajeros... lo que siente la otra mitad cuando está lejos...

martes, 25 de octubre de 2011

Nativos analógicos

Circula un vídeo por Internet de una niña que, después de jugar con un iPad, pasa los dedos sobre una revista de papel con cara de "esto no funciona". Su cara, su reacción, su sorpresa es de una auténtica nativa digital. Una auténtica niña 2.0.

Yo veo en mi trabajo las mismas reacciones, las mismas caras, la misma sorpresa... pero en el extremo contrario. Yo veo como gente mayor (y no tan mayor, porque si los cuarenta son los nuevos treinta los sesenta son los nuevos 50 ¿no?) alucina con todo lo que un ordenador, un móvil o Internet supone. A veces van un paso por delante y se creen que los ordenadores ya son capaces casi de leer nuestra mente y no hace falta darle al botón, pero ahí estoy yo, para sacarles del error ;-)

Y voy a volver a trabajar. Empiezo la semana que viene a dar clases en una asociación cultural. Si tuviera que volver a un trabajo de los de pasar 10 horas fuera de casa lejos de la peque me lo pensaría muy mucho, pero estoy tratando de organziar las clases para que sea lo más indoloro posible estar lejos de la peque.

Serán pocas horas, pero también estoy contenta de volver a estar en contacto con el mundo exterior, de poder enseñarle a unos cuantos mayores que esto de ser 2.0 no es cosa de la edad...

Ya os contaré...

sábado, 23 de julio de 2011

4 meses tiene mi amor...

Hoy Alejandra cumple 4 meses. CUATRO.

Parece increíble lo rápido que se me han pasado éstos días. Lo rápido que ha pasado la primavera y ya en pleno verano.

Ha crecido mucho, cada dia más bonita, cada día más risueña, cada día más preciosa... y hoy no puedo evitar pensar... Si no estuviera en el paro un día de estos tendría que dejar a mi peque y reincorporarme al trabajo. Sólo de pensarlo se me parte el corazón. ¡Si es tan pequeña!...

Realmente no sé si dar las gracias por no tener trabajo. Algo no anda bien en éste país si una tiene que alegrarse por algo así. Está claro que hay mucho que cambiar. Estoy deseando saber qué medidas de conciliación proponen nuestros políticos en la próxima campaña.

De todos modos hoy he decidido celebrar sus cuatro meses y ser positiva...

¡Y plantar un árbol!... pero eso os lo cuento otro día.

domingo, 8 de mayo de 2011

Conciliando, que es gerundio...

Ayer leía en la prensa que según el último informe de Save the children España sube un puesto y se queda en la posición 12 (de 164) como "mejor país del mundo para ser madre".

Y leía eso mientras estaba todavía digiriendo las declaraciones del Ministro de trabajo Valeriano Gómez sobre la escolarización desde los 0 años como medida para la conciliación laboral.

Parece injusto quejarse de la conciliación laboral, de los horarios de trabajo, de las pocas ayudas... parece injusto porque leyendo el informe en España está claro que es mucho mejor ser madre que en Afganistán o que en Yemen.

Pero yo nunca he sido de las que se consuelan pensando que se puede estar peor. Creo que siempre hay que luchar por mejorar las condiciones.

Lo primero que pensé fue... "Claro, es genial España... como estoy en el paro no tengo que preocuparme por conciliar trabajo y el cuidado de mi niña"...

Está causando un verdadero revuelo entre las mamás internautas todo éste tema. Lo cierto es que después de leer muchos blogs está claro que todos pensamos un poco en la misma línea.

No se trata de que mi niña vaya a la guardería de la que sale del hospital. No se trata de tener un sitio en el que dejarla para que yo me vaya a la oficina.

Hay que darle la importancia que se merece a la familia, a lo importante que es el tiempo que se comparte con los hijos en su educación y en lo que se convertirán los peques al crecer. Hay que darle la importancia que se merece al trabajo de ser padres, de pasar tiempo en casa.

Y se debería potenciar el teletrabajo, la racionalización de los horarios (que en España es una locura), y que las empresas fueran verdaderamente "familiarmente responsables"...

Porque si no tuviéramos niños dentro de unos años éste sería un país de viejos, porque hay que ayudar a la maternidad (y a la paternidad) y ser más flexible.

Yo, por ahora, ejerzo de mamá a tiempo completo y no sé qué me deparará mi futuro laboral. No es que haya renunciado a él por ser mamá. El tiempo dirá si vuelvo a trabajar... pero el trabajo de mamá ya lo tengo para toda la vida.